Es conocido el fracaso absoluto de River Plate durante el año 2025. El de mayor resonancia fue el de su entrenador Marcelo Gallardo. En su retorno, cargado de expectativas e ilusiones y luego de invertir alrededor de 75 millones de dólares en jugadores elegidos a su gusto, el resultado fue decepción y frustración.
Nada del recordado juego de los equipos riverplatense del”Muñeco” con voracidad ofensiva, solidez general y presión constante, que llenaron las vitrinas de copas y títulos y convocaron a estadio completo a la parcialidad millonaria.
Otro punto negativo fue el retorno de las viejas figuras, que partieron a diferentes destinos futbolísticos, luego de conseguidos los logros. La mayoría jugaron poco y nada, permanecieron mucho tiempo lesionados, cobrando salarios millonarios mes a mes, como si se tratara de estrellas de vigencia impactante.
Un fiasco completo y todos alejados sin pena ni gloria, aún aquellos que merecían algo más, como Enzo Perez, baluarte importante y hasta arriesgado en lo personal. Recordar que ocupó el puesto de arquero en un partido por la copa Libertadores.
En esta oportunidad resulta extraño el caso del juvenil Bautista Dadín.
El jóven centrodelantero alternó escasos minutos en el primer equipo durante 2025. Aún así tiene contrato con el club hasta diciembre de 2028 y una cláusula de rescisión de 100 millones de dólares.!!
Acaba de anunciarse su incorporación por el año 2026 a Independiente Rivadavia. Un jugador que vale 100 millones de dólares no tiene lugar en el numeroso plantel superior. El fundamento de su transferencia temporal es que gane experiencia en otro equipo durante el año en curso. Atendible, con reservas..
Si Dadín tiene una cotización más elevada que la de Julián Álvarez, Enzo Fernández. EL “Diablito “Etccheverry y Franco Mastantuono, es sorprendente que no tenga un lugar o espacio, en un equipo de pobre pasado y que en su primer partido de pretemporada, no lució muy diferente.
Pareciera que así como gastaron otrora sumas extravagantes en incorporaciones y salarios en jugadores veteranos cuasi retirados, en la actualidad las arcas están más lánguidas y el peso se cuida. Hasta ahora, pocas incorporaciones, ninguna de relevancia y el inicio de la competición se avecina.
Rareza el caso de Bautista Dadín. Puede que en esta oportunidad, Gallardo y la dirigencia hayan obrado en el sentido correcto. El entrenador no tiene el espacio ni la adhesión que con legitimidad supo lograr. Hay impaciencia.
La nueva dirigencia está en lo futbolístico bajo observación; se sabe que el hincha de fútbol es pasional y priman las emociones y el fanatismo sobre la racionalidad.




