El Mundial recientemente finalizado, con la desazòn de la final y la campaña antiargentina a todo vapor, fue sòlo un resuello de lo que venìa sucediendo en el fùtbol domèstico de todos los dìas.
Vuelta la actividad, que cubre casi la totalidad de los dìas de la semana, por los diversos torneos, los andrajos de numerosos clubes, los màs populares y de nombre a la cabeza, lucen a la vista de todos, dejando en evidencia una realidad que causa estupor por el nivel de degradaciòn.
En el torneo de la Liga Profesional, impuesto por Claudio Tapia y dirigentes que lo apañaron, llevando a 30 el número de equipos participantes, con la finalidad de salvar del casi seguro descenso a un par de equipos y promover el ascenso de algún club amigo, la realidad es devastadora.
1) La inmensa mayorìa de los clubes penan econòmica y financieramente: en un marco complejo econòmico del paìs, los recursos son escasos y por el tipo de torneo con la cantidad numerosa de equipos que lo disputan, los recursos provenientes de televisiòn y sponsoredo han disminuìdo ostensiblemente.
La TV aporta una cifra que se diluye al repartirse entre 30 instituciones. Por la violencia, no se permite la presencia de hinchada visitante. Excluyendo River y Boca, esa ausencia se percibe en las gradas no ocupadas en gran cantidad de los partidos.
Han desaparecido sponsors que antes eran habituales. Caso paradigmático: :las camisetas de los dos clubes màs importantes lucen publicidad de casas de juego. Por razones obvias, los equipos infantiles y juveniles no portan dicha publicidad.
El juego con el deporte, no son buenos compañeros. Se apuesta hasta cuantas pelotas salen fuera del campo de juego en cada tiempo. Da para pensar lo que se ocurra.
Ya no existe, luego del escàndalo AFA Gate, Sur Finanzas, para proveer dinero a tasas usurarias y recomendada por la misma AFA a los clubes que penan dìa a dìa. Financiaciòn espuria desaparecida.
2) Los cinco grandes: a excepción de Boca, que parece ir acomodàndose en el juego, pero es un desquicio en el manejo de entradas de protocolo y tambièn de algunas de plateìstas y socios vitalicios, que se venden por el costado y a la luz pùblica, como se comentaba en voz baja y quedò a la luz en un envìo televisivo, por parte de los periodistas Wiñasky y Fioritti,

Va a tomar vuelo la puesta a luz pùblica de la presunta corrupciòn, que proviene de las entrañas de la conducciòn del club, con la aparente participaciòn de los barras y hasta agencias de turismo que atraen espectadores extranjeros, mientras miles de socios y fanàticos xeneises bregan por conseguir una entrada.
River, Independiente, San Lorenzo y Racing, penan en el juego y exceptuando River, los otros tres estàn pràcticamente quebrados y a la deriva.
River, desde la presidencia de Jorge Brito y continuada con la actual de Stèfano Di Carlo, ha sido un dechado de errores/horrores en la conducciòn futbolìstica. Para abreviar vamos a poner un par de ejemplos.
a) en el torneo actual, el equipo millonario, tiene cero puntos y no a convertido un gol en todos los partidos disputados. Récord històrico.
b) separò 15 jugadores del plantel, la mayorìa costosìsimos en el precio de sus pases y en sus salarios. Acaba de transferir a Kevin Castaño a un club brasileño, por 5 millones de dòlares por el 50% del valor del pase pagaderos a un año. Abonò 16 millones por el 100%.La lista de dislates es innumerable.
En Independiente, San Lorenzo y Racing,asoma el descontrol y la anarquìa en un nivel extremo. Ante las desventuras econòmicas y el desastre en resultados, los barras bravas, se apersonan personalmente, toman decisiones, amenazan e imponen condiciones a jugadores y entrenadores. Los dirigentes obviados.
Independiente supo ser conducido por los Moyano y por el periodista Fabiàn Doman, que huyò a los 6 meses de gestiòn. Que podìa esperarse. Votados por los hinchas , ahora enfurecidos y demandantes, olvidando su responsabilidad al entronizar los repudiados.

San Lorenzo, comenzò su hecatombe de la mano de Tinelli y Lamens, profundizàndola los que continuaron dirigiendo, con Miele, como su màxima expresiòn. Pipo Gorosito, actual entrenador quiso suavizar la presencia demandante y amenazante de los barras. Inviable, Pipo, fue apriete y amenaza concreta.
En Racing, tambalea uno de sus ídolos; el presidente Diego Milito, mientras aparece como uno de los jugadores lìderes, Marcos Rojo, las derrotas se suman y parten jugadores. El secanucas de Tapia merodea tras la presidencia.
Banfield y Gimnasia de La Plata son otra variante de la crisis. El equipo del Sur, agobiado en su economìa, sobrevive como puede, mientras sus jugadores huyen en busca de un destino màs previsible.
El Lobo platense muestra en el frente y atràs de su camiseta el patrocinio de OCA y FLYBONDI, la primera empresa concursada y la aèrea a punto de quebrar. Un sòlo aviòn tiene disponible y no abona salarios ni a proveedores. Las dos fueron adquiridas por el inefable Leonardo Scatturice. Abundan palabras y conjeturas.
Velez Sarsfield, cantera inagotable de jovenes jugadores; para subsistir, los vende desde la cuna prácticamente. Los clubes del poder, Barracas Central, cuyo estadio se llama Claudio Tapia, su presidente es un hijo de Tapia y el capitàn del primer equipo, otro hijo de “Chiqui”, tiene una cantidad de hinchas semejante a la de un equipo del Federal A o de la Primera Nacional de la provincia de Bs As.
Deportivo Riestra en su estadio, disputa los partidos con la presencia de menos de 1.000 espectadores. Aldosivi y Sarmiento penan por permanecer en primera. Central Còrdoba De Santiago del Estero es otro de los equipos del poder, acentuado por la mano fèrrea del señor feudal dueño de la provincia, Gerardo Zamora.
Son pocos los clubes que sobreviven ordenados y sin crisis continua, Independiente Rivadavia de Mendoza es uno de ellos, tambièn Argentinos Juniors luce ordenado en su dimensiòn de club barrial. Estudiantes de La Plata, con Veròn de presidente està ordenado y no se somete a AFA. Gimnasia de Mendoza tiene que atravesar la prueba de fuego de sobrevivir en la Liga.
Àrbitros y VAR: el manejo de los primeros, a cargo de Federico Beligoy es a demanda y deseos del binomio Tapia/Toviggino. Junto al VAR es todo a pedido y conveniencia. Escandaloso a la vista de todos, sin reparos ni consecuencias.
Corrupciòn en AFA:: este capìtulo de presunta corrupción y escàndalos a la vista de todos, està acompañado por una Justicia, benèvola, de exasperante lentitud y de medidas expresas vergonzantes. La ùltima reciente, no por esperada, no deja de avergonzar y abrumar. Por decisiòn de los camaristas Diego Barroetaveña. y Mariano Borinsky, la causa de la Mansiòn de Pilar vuelve a manos del juez preferido por Tapia y Toviggini, el juez federal de Campana, Adrìan Gonzàlez Charvay.
La causa ha pasado hasta ahora por 14 jueces, y el pescado sin vender.

Barroeteveña fue presidente del Tribunal de Ètica de la AFA y no se apartò de la causa. El caso de Borinsky es digno de ser observado con atenciòn. Viene produciendo fallos de juez militante con asiduidad, mientras brega por acceder a la Suprema Corte nacional. Hay que poner la lupa en este magistrado, sumado a la larga lista de jueces que no garantizan objetividad.
Fallos como estos, los numerosos de Comodoro Py, acompañados igualmente por muchos de la justicia de la provincia de Bs As, sumados a los jueces delincuentes apartados por corruptos, han producido un milagro.
La Justicia Argentina supera en desaprobaciòn a los sindicalistas en la valoraciòn ciudadana. Una verdadera tragedia, que engloba a todos los jueces, indebidamente, puesto que son mayorìa los que, bien o mal, cumplen su tarea con probidad y correcciòn.
Este es el panorama que ofrece la pasiòn argentina del deporte màs popular. La degradaciòn, el manejo arbitrario, la corrupciòn y la crisis de conducciòn y econòmica se enseñoream y reinan, mientras los popes de la AFA, gozan las mieles y beneficios del poder y acompañan y miran en silencio la mayorìa de los dirigentes de clubes, electos por argentinos socios de los clubes, hundidos por el desmanejo de aquellos a quienes ellos mismos eligieron.
Todo bien argento, “desde la cuna hasta el cajòn” como señalaba la canciòn entonada durante el mundial reciente. La responsabilidad es colectiva, ciertamente, desde la cuna hasta el cajòn.





